El desarrollo regional y local como idea teórica y planificación indicativa constituye un gran esfuerzo por colaborar desde lo académico en la concreción de un Chile más descentralizado. Sin embargo a pesar de los múltiples trabajos realizados por profesores e investigadores, junto con la labor cumplida por parte de las instituciones del Estado, parece que esa descentralización no llega y menos aún la posibilidad de que el ansiado desarrollo territorial se ponga en marcha con las herramientas necesarias.

 

¿Qué nos falta? Algunos han señalado la elección de Intendentes y Consejeros Regionales como un gran avance para la descentralización política de Chile, cuestión que no es menor y constituye un gran avance, pero insuficiente si lo que realmente queremos es una descentralización que permita a las regiones cumplir tres condiciones básicas y necesarias para su desarrollo, estas son: Descentralización Política, Capacidad Financiera Autónoma y Traslado de Competencias Administrativas. Estos tres ejes permitirán dar bases al proceso de desarrollo territorial en materia económica y social.

 

En primer lugar debemos entender que el desarrollo regional y local debe emanar de un proyecto político, sustentando en la convicción de que cada región deberá tener la capacidad de decidir sobre su futuro desde los diversos ámbitos de acción, en esto es clave la participación ciudadana y el liderazgo político. Ello no significa una mera cuestión de recomendación a una estrategia, sino la base de todo proceso de descentralización, ello implica apostar por un Chile diferente en toda su estructura política, jurídica y económica.

 

Un proyecto político como este debe incluir para las regiones una capacidad financiera autónoma que grave, recaude y distribuya riquezas. Pues no basta con los actuales fondos regionales existentes, ya que muchos de los proyectos regionales a lo largo y ancho del país (y esto ya lo he planteado antes) quedan estancados por años por la ineficiencia de nuestro actual sistema central. La capacidad financiera regional permite mayor eficiencia tanto en la gestión pública y la promoción para la acción privada, pues el hecho de que muchas de las tareas sean resueltas y puestas en marcha en los propios territorios acelera su crecimiento económico y la mejor conducción del desarrollo.

 

Las instituciones públicas en un sistema descentralizado, deberán vivir un proceso de traspaso de competencias de la administración central y en esa tarea será clave la preparación de las estructuras organizativas de las instituciones regionales, como así también se demandará un capital humano capaz de enfrentar las responsabilidades que ello implica. Pues una región que lleva las riendas de su propio desarrollo debe gobernar y no sólo administrar, generando conocimiento y aplicando políticas públicas adecuadas en estrecha relación con la realidad local.

 

No habrá por lo tanto descentralización con meras medidas simbólicas, las que sin duda son un avance, pero debe consolidarse con regiones y municipios capaces de contar con mayores recursos que provengan desde sus propios territorios, haciéndose cargo de todo el proceso que ello implica. Pensar las regiones debe ser un proceso propio que desarrolle las fuerzas necesarias para una transformación de mayor calado en el país, un Chile Federal.

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Este joven, Co-Fundador de MediaLabs Network y ganador del premio "Joven con Éxito" 2009, otorgado por el Diario Financiero, describe cómo es la experiencia de trabajar en web desde nuestro país.

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Quizás en nuestro país  el puesto de agregado cultural y de prensa es uno de los cargos en la escala de los nombramientos públicos menos publicitado en los medios, esto hasta cuando se nombra a algún o alguna representante del mundo de la Televisión que causa un gran ruido en la ciudadanía. 

A propósito de Alejandro Chávez ("Chavito"), el nombre elegido como representante de la cultura de Chile en Ecuador, la tierra de Guayasamin, se ha generado y abierto un debate importante en el acontecer nacional que es muy bien recibido por los gestores culturales,  respecto a la forma en que se nominan los cargos que influyen en la proyección e intercambio internacional de nuestra lengua, artistas y expresiones culturales, así como la política de comunicación y difusión de Chile en el país donde se ejerza la función. 

¿Cuoteo o amiguismo? Si bien tanto se ha criticado esta forma de operar  en el pasado, el actual gobierno no quedó atrás de esta práctica, sin cumplir su propósito de cambiar el switch en la élite política y poner un atajo en la mesa de negociaciones y exigir las competencias  profesionales de los cargos, sean o no de confianza de las autoridades de turno. 

A palabras dichas por el actual Presidente en campaña “La cultura no puede restringirse sólo a los paneles de expertos, a quienes por cierto agradecemos el valioso aporte que seguirán brindando”, con mayor razón es la preocupación.  Hay que insistir en que difundir la cultura en el exterior va de la mano de la imagen país, por lo que es todo un desafío definir el perfil de un agregado de cultura, el cual han ejercido principalmente escritores e intelectuales. ? 

En Chile intelectuales quedan pocos y los recambios son buenos. Es así  como a las nominaciones de agregados culturales se han ligado profesionales y gestores del mundo de las artes visuales,  escénicas, audiovisuales, música, letras, gestión cultural y funcionarios de carrera de la cancillería en el área, que han enaltecido las relaciones e intercambios culturales, proyectando una gran imagen en los lugares designados y logrando importantes acuerdos para dar a conocer a nuestros artistas, escritores, pintores, nuestras raíces y patrimonio nacional. 

No se debe menospreciar a la cultura y los que la hacen, ya que esta área representa en Chile el 1.3 del PIB, convirtiéndola en un sector prioritario para las políticas e instrumentos del Estado. Al realizar una gestión cultural y difusión de calidad en las misiones en el exterior, se posibilita un aumento de estas cifras e innumerables beneficios. 

De esta forma la “cultura”, a veces vapuleada como una explosión de eventos, hoy vive una crisis que traspasa las ideologías políticas y es en ese entorno donde se deben aunar criterios, ya que es la que mejor representa la idiosincrasia chilena por ser el reflejo del pueblo. Escoger a sus representantes no debe pasar por cuoteos o amiguismo. Por sobre todo son las competencias las que deben primar a la hora de enviar y escoger a un profesional a un cargo tan importante, que es parte de las relaciones internacionales y económicas tanto para el país como para sus creadores. 

 

Patricia Alrringo

Periodista, Productora, Gestora Cultural.

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